La gestión económica del PSOE de Zapatero, Salgado, Rubalcaba y Chacón. The Pain in Spain.

Una vez más, quiero agradecer públicamente a los siete millones de votantes sectarios del PSOE en las elecciones generales del 2011. También a los medios cómplices de Jaume Roures que sobresalieron en su apoyo, como PÚBLICO  y  LA SEXTA y palmeros como Nacho Escolar o Fernando Berlín.

The Pain In Spain In Charts o La herencia económica del PSOE de Zapatero que recibimos los españoles

Zero Hedge The Pain In Spain In Charts

…With unemployment at record levels (youth unemployment at over 40%), industrial production back at record lows -along with retail sales, and a still collapsing housing and construction space, we agree with JPMorgan, in their 2012 Outlook, that there is no doubt that there are large budget deficit and current account deficit adjustments still to come.

The pain in Spain is plain for all to see in the following six charts and as Michael Cembalest notes: If there are socioeconomic limits to how much austerity a country can take in order to remain in a currency union, we are likely to find out in Spain.”

La RUINA de ESPAÑA por el PSOE de Zapatero (y Rubalcaba) ha tenido 11 millones de VOTANTES CÓMPLICES

Cómplices, pues en el 2008 ya se sabía que la gestión económica era pésima, y mientras el gobierno negaba una y otra vez la realidad de la situación, a pesar de lo cual millones de ¿ciudadanos? decidieron votar al gobierno responsable.

En Nauscopio, Una temporada en el infierno de Juan Pedro Quiñonero y en muy pocas bitácoras más se ha ido contando la verdad, aportando datos y gráficos, y no sólo meras opiniones, avisando de lo que se nos avecinaba. Muchos otros prefirieron mirar para otro lado, como si no fuese con ellos.

Soitu: resultados de las Elecciones Generales 2008, España

España se encuentra en estos días en una situación crítica, con respiración asistida gracias a las compras de deuda pública por el BCE.

En el 2012, el volumen de deuda a colocar será una losa para la economía y sociedad españolas, por lo que inevitablemente acabarán aplicándose medidas y recortes “a la griega”.