Una Educación asentada en lo insustancial, la banalidad y la laxitud de la exigencia

LHD -> Libro de Notas El nuevo bachillerato: una educación banal  por Marcos Taracido

Como siempre, los tecnicismos pedagógicos vienen a tratar de maquillar el verdadero significado: ese “consolidar resultados” forma parte del espíritu de la futura ley: ocultar el fracaso, pintarlo e incidir de paso en la irresponsabilidad del estudiante que está siendo educado por el sistema en la más absoluta impunidad: a la promoción automática de la ESO, que en la práctica genera bolsas de alumnado que llegan a los últimos cursos sin los mínimos conocimientos necesarios y sin motivaciones para adquirirlos, le sucede ahora su aplicación al Bachillerato, último reducto que quedaba para una educación seria. De ser finalmente aprobado este borrador, los problemas serán graves y múltiples.

…Imaginen ahora que se llevase a cabo ese plan de reducción de las listas del paro; la reacción de la sociedad sería tan contundente que frenaría de inmediato la medida. Sin embargo, el profesorado está adormecido y ya no reacciona ante nada, cansado, —entre otros problemas y culpas— de tantos cambios y proyectos absurdos.

Y el resto de la sociedad no percibe la magnitud del problema: no advierte la destrucción lenta y paulatina de la Educación, la construcción de ciudadanos sin recursos, irresponsables, inmaduros intelectualmente y sin destrezas para afrontar la crudeza de la vida socio-laboral; una Educación asentada en lo insustancial, la banalidad y la laxitud de la exigencia, y que sigue creciendo en unos despachos empapados —en el mejor de los casos— de buenismo social y utopías tan alejadas de la realidad que no parecen existir amortiguadores para la caída.

Leer más de esta entrada