Brahms. Symphony No. 4 in E minor Op. 98 – Fritz Reiner & The Royal Philharmonic Orchestra (1963)

Señoras, señores y jovencitos,

Tengo el enorme placer de anotar sobre la mejor grabación de la mejor sinfonía de todos los tiempos. Increíble el sonido obtenido por la discográfica Chesky de una grabación de 1963, a diferencia de otros intentos. Pasmosa, apabullante, soberbia… referencia absoluta.

Brahms. Symphony No. 4 in E minor Op. 98 – Fritz Reiner & The Royal Philharmonic Orchestra (1963)

IPROMESISPOSI Brahms: Sinfonía nº 4

En 1962 la editora comercial Reader’s Digest contrató a la Royal Philharmonic Orchestra of London para compilar una selección de las obras más trilladas del repertorio. Para ello se arropó con varios directores de renombre: Horenstein, Boult, Krips, etc. A finales de los setenta fue publicada brevemente por la RCA, obteniendo críticas favorablemente tibias.

Fue sin embargo, la soberbia edición a cargo de Chesky, discográfica especializada en grabaciones para audiófilos, la que despertó un furioso interés por este registro, que aún hoy se emplea como banco de pruebas de equipos de sonido de altos vuelos. La grabación posee una presencia asombrosa, con un amplísimo panorama, donde la reverberación vaga por el espacio. Todo esto no tendría la menor importancia si no fuera acompañada de una inolvidable interpretación de Fritz Reiner, que él mismo consideraba como la mejor de su discografía. Enérgico y riguroso, ligero de tempi, con un agresivo impulso rítmico, imperturbable en las variaciones del finale, donde la erupción de los metales sepulta las cuerdas. La legendaria precisión de Reiner no está reñida con la calidez que la partitura requiere por doquier, aunque no encontraremos aquí introspección trágica o heroica…

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