Ángel González: recuerdos, sensaciones, palabra y camposantos

Ángel González, poetaDescubrí al poeta asturiano, español, universal, casualmente, durante una espera, creo recordar, en el piso de estudiantes de mis amigos alicantinos Francisco, Paco (tardón habitual) y Begoña (los dos primeros de Elda y compañeros míos, la tercera del pueblo vecino Petrel).

De mis numerosas visitas a ese piso, mi conocimiento inicial del barrio barcelonés de Gràcia, donde años más tarde viví una temporada, pero ésa, queridos, es otra historia.

 

Allí, sobre una mesa, el libro, tapas blancas. Mis brazos se alargaron, mis manos abrieron, mis ojos leyeron y mi entendimiento viose deslumbrado.  Palabra sobre palabra.

 Mingote en ABC: a Ángel González, 14.01.2008

 

Tengo ante mí, un recopilatorio de su obra poética: Lecciones de cosas y otros poemas.

Hoy sabemos de su fallecimiento. Creo oportuno este poema, de un poeta que vivió en el exilio interior, recordando a otro que tuvo que exiliarse, víctimas de las Españas, tan cainitas ellas.

 

Camposanto en Colliure

Aquí paz,
y después gloria.

Aquí,
a orillas de Francia,
en donde Cataluña no muere todavía
y prolonga en carteles de «Toros à Ceret»
y de «Flamenco’s Show»
esa curiosa España de las ganaderías
de reses bravas y de juergas sórdidas,
reposa un español bajo una losa:
                                               paz
y después gloria.

Dramático destino,
triste suerte
morir aquí
              —paz
y después…—
                   perdido,
abandonado
y liberado a un tiempo
(ya sin tiempo)
de una patria sombría e inclemente.

Sí; después gloria.

Al final del verano,
por las proximidades
pasan trenes nocturnos, subrepticios,
rebosantes de humana mercancía:
manos de obra barata, ejército
vencido por el hambre
                                —paz…—,
otra vez desbandada de españoles
cruzando la frontera, derrotados
—…sin gloria.

Se paga con la muerte
o con la vida,
pero se paga siempre una derrota.
¿Qué precio es el peor?
                                 Me lo pregunto
y no sé qué pensar
ante esta tumba,
ante esta paz
                  —«Casino
de Canet: spanish gipsy dancers»
,
rumor de trenes, hojas…—,
ante la gloria ésta
—…de reseco laurel—
que yace aquí, abatida
bajo el ciprés erguido,
igual que una bandera al pie de un mástil.

Quisiera,
a veces,
que borrase el tiempo
los nombres y los hechos de esta historia
como borrará un día mis palabras
que la repiten siempre tercas, roncas.

 

Grado Elemental (1962)

– Ángel González –

 

ECO en la red

Anuncios

Acerca de maty
Nauscopio Scipiorum

2 Responses to Ángel González: recuerdos, sensaciones, palabra y camposantos

  1. Hola, te invitamos a que te unas si te apetece al pequeño homenaje que también le estamos rindiendo en nuestra página a este gran poeta: compartiendo en los comentarios algún poema suyo, unas palabras, lo que quieras.
    Eterno Ángel González
    Muchas gracias y saludos.
    Mara Torres Página no oficial

  2. maty dice:

    Estoy liadísimo estos días. Si dentro de unos días encuentro un hueco tal vez me anime, aunque lo que necesito es bajar el ritmo!!!

"Age quod agis et bene agis" - Hagas lo que hagas, hazlo bien

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s