Ana María Matute, ganadora del Nacional de las Letras. Olvidado Rey Gudú (1996).

Entrevista (1998). “Yo me he caído de alguna galaxia”.

Cuando llega la noticia de que un niño ha matado a otro, ¿qué piensa?
Ana María MatuteMe da pena, porque significa que no hemos avanzado nada. Siempre ha habido niños que han matado. Estamos como en el siglo X.

Como en “Olvidado Rey Gudú”, su última y muy vendida novela.
Las ideas y las ideologías pasan y mueren. Lo que no cambia son los sentimientos: el ansia de poder, la envidia, los celos, el odio, el amor… Son hoy igual que en el siglo X, y todo eso está en mi novela, con forma de cuento de hadas.

Aunque con personajes más brutos.
Ay, hijo, ¿no conoces tú hoy a gente de apariencia muy fina pero que son bestias increíbles? Yo sí, yo sí, yo sí.

 

A mi costado, su gran obra, Olvidado Rey Gudú [Wikipedia ES], que tardó veinticinco años en escribir. Publicarse y comprarlo.

Leer su obra y querer su persona es todo uno. Mis felicitaciones sinceras, maestra.

OLVIDADO REY GUDÚ: Primera Parte. Los Margraves. 4.

Una y otra vez a lo largo de su vida, cuando el recuerdo le atormentaba, Sikrosio se decía: “¿Qué hice, qué pudo ocurrirme tras ver al dragón? Yo vi a los piratas, sus trenzas rubias y rojas al viento; saltaban por la borda, caían al agua…”. Y el recuerdo se ceñía entonces a un chocar rítmico de algo duro contra el agua, y luego su reconocimiento del golpe de los remos, que nunca viera hasta entonces. La vela listada, flamante, avanzando detrás de la enramada negra, surgiendo del mundo misterioso del río. Y después, después, ¿oyó en verdad el grito salvaje, gutural, el brillo de las rodelas al sol, cada una en sí misma un sol refulgente, obligándole a cerrar los ojos? ¿Y la monstruosa dulzura, y su caída a una región de niebla y oscuridad, sin apenas conciencia de sentirse vivo, ni muerto, ni herido…? Nunca sabría si había dormido o no, aunque, más tarde, su padre le gritara, casi enfurecido, que no se había dormido, que jamás los vio, que nunca pudo verlos. ¿Se había dormido? ¿Cómo podía haber dormido allí, bajo sus pisadas, y despertar sin un rasguño, como si en verdad se hubiese tratado de un insecto o un reptil, en vez de un joven armado?

Sólo volvió al mundo real, al mundo que él conocía, cuando el resplandor del incendio y el humo llegaron a sus ojos. Sobre él se extendía la noche teñida de rojo: el Torreón de su padre ardía. Se incorporó y contempló el altozano.

“Dormido, dormido. Es una historia rara.” Sikrosio levantaba la jarra de cerveza, temblaba convulsamente, y el recuerdo y el incendio regresaban, y el inexplicable sueño.

Había llegado al incendiado Torreón en carrera desespada -su montura había huido- cuando, súbitamente, le vino a la memoria el nombre del hermano del Rey. Vio la degollada cabeza del Príncipe Heredero rodando por la escalera de madera, entre llamas. El pelo rubio y ralo se prendió, como mies seca y la convirtió en una bola de fuego que rodaba y rodaba largamente en el convulso temblor que seguía a su recuerdo. Su padre, el Conde de Olar, se golpeaba la cabeza con los dos puños, y su risa bronca, hueca, como brotada del fondo de un barril vacío, se fundía al humo y al fuego de la noche.

En el recuerdo de Sikrosio, la mirada ceñuda y el desprecio de la voz de sus hermanos le sacuden como el viento a un joven abedul. “Tú no estuviste en el combate”, restalla su propia voz, un grito de lobo, herido, hacia su padre; y su padre le toma la cabeza entre las manos -unas manos enormes, callosas, que nunca olvidará-, le sacude violentamente -como en el confuso temblor del recuerdo- y ve sus ojos grises clavados fieramente en él y oye con estupor su voz -su padre, tan implacable con los cobardes- que le dice: “Tú no pudiste verlos, es imposible, tú saliste a cazar a la taiga, llevabas tres días fuera, cazando; cuando regresaste ya habían sido vencidos, ya habían huido los supervivientes río arriba. No es posible que tú los vieras, tú no los pudiste ver aquella mañana, porque el día anterior ya habían desaparecido…”.

“¿Tres días? ¿Tres días de caza?”, por más que se golpeaba la cabeza contra el muro, no podía recordarlo. Sólo recordaba el dragón y los guerreros y las rodelas al sol y el chocar de los remos en el agua. Sólo eso. Y su padre decía: “Ellos no estaban ese día, tú no pudiste verlos, vuelve en ti, estúpido, vuelve en ti, estás embrujado”. Pero, desde entonces, sus hermanos le escupían su desprecio: “Tú no estuviste en el combate, tú no tienes derecho a heredar un título ni una tierra que se ganó en un combate de donde faltabas”. Sabía, por tanto, lo que tras la muerte de su padre le esperaba. Desde ese momento, la guerra había empezado, sorda y ya irrefrenable, entre sus hermanos y él. “Tú no estuviste en el combate…”

 

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Nauscopio Scipiorum

6 Responses to Ana María Matute, ganadora del Nacional de las Letras. Olvidado Rey Gudú (1996).

  1. maty says:

    EL MUNDO -> Paraíso inhabilitado [1º capítulo, PDF], de Ana Mª Matute

    Nací cuando mis padres ya no se querían. Cristina, mi hermana mayor, era por entonces una jovencita displicente, cuya sola mirada me hacía culpable de alguna misteriosa ofensa hacia su persona, que nunca conseguí descifrar. En cuanto a mis hermanos Jerónimo y Fabián, gemelos y llenos de acné, no me hacían el menor caso. De modo que los primeros años de mi vida fueron bastante solitarios.
    Uno de mis recuerdos más lejanos se remonta a la noche en que vi correr al Unicornio que vivía enmarcado en la reproducción de un famoso tapiz. Con asombrosa nitidez, le vi echar a correr y desaparecer por un ángulo del marco, para reaparecer enseguida y retomar su lugar; hermoso, blanquísimo y enigmático…

  2. maty says:

    Una temporada en el infierno -> ABC.es Ana María Matute: «Nadie debe fiarse de la gente que no tiene imaginación»

    Hay muchos niños que están muy solos. Porque la infancia no es necesariamente un paraíso. Los niños también se enamoran y odian. Yo, particularmente, de pequeña era malísima, peor que un sabañón”
    “No hay nada que se pague más caro que la inocencia. Si no eres políticamente correcta te lo hacen pagar, te pasan factura

  3. maty says:

    EL MUNDO Encuentro digital con Ana María Matute

    26. Querida Ana María, antes de nada, gracias por tus libros. Dado que soy un enamorado de “Olvidado Rey Gudú”, ¿podemos esperar posos del poderoso imaginario de aquel mundo en “Paraíso inhabitado”? Cuídate mucho. Quique
    Muchas gracias. Quizá ‘Olvidado Rey Gudú’ es el libro que más quiero, pero no tiene continuación. Del mismo ambiente son ‘La torre Vigía’ y ‘Aranmanoht‘, pero no tengo intención de hacer otro en esa época.
    ‘Paraíso inhabitado’ transcurre en los años 30, a punto de arrancar la Guerra Civil española. Muchas gracias por tu interés.

  4. maty says:

    LA VANGUARDIA “La literatura me hace maga” [entrevista a Ana Mª Matute]

    -Este libro deja un poso de tristeza, ¿no?
    -No importa, hombre, anímese. Más que triste, digamos que es melancólico, porque habla de las cosas que se acaban. Así es la vida. De repente, ¡se acabó! Sin piedad. Un día, todo nuestro mundo se desmorona, pero a la vez todas esas cosas bellas reviven en la memoria. Es entonces cuando piensas: ¿por que no me quedé ahí, cuando era pequeña? ¿por qué me fui? ¡Ay, qué melancolía! Pero también hay mucha ternura, y no es nada lacrimógeno, porque en la vida nadie te va interpretando todo lo que pasa, yo dejo las conclusiones al lector.
    -Lo ha escrito tras un largo período en el hospital.
    -¡Ocho meses ingresada! Me moría, ¿sabe? Esta vez me moría. Estaba muy fea, toda intubada… Era algo total: los huesos, el estómago, el corazón… En realidad, he tardado un año y medio en hacer la novela, porque hay que descontar el tiempo que estuve hospitalizada. Al salir, lo primero que hice fue escribir los últimos capítulos que me faltaban, pensé: “Que no me lo acaben otros cuando yo esté muerta, es mejor hacerlo una misma”. Es bonito el libro, ¿verdad? ¿Ha visto el unicornio de la portada? Precioso… Recuerdo el día que le enseñé mi primer libro a mi padre, no se lo acababa de creer. Aquella noche, dormí, literalmente, con el libro debajo de la almohada. Ahora me hace ilusión pero, claro, no es como aquella primera vez, entonces me sentía trascendente. ¡Mi libro y yo! ¡Pobrecita! ¿Y qué era tu libro? Pues un granito de arenilla en el desierto…
    “Paraíso inhabitado” es la historia de una niña que va creciendo y descubriendo el mundo adulto, siempre parapetada tras su fantasía. ¿Es autobiográfico?
    -No mucho, pero hay algunos detalles, eso sí. Es mi novela con más elementos autobiográficos. Yo era una niña fantasiosa, y he incluido en el libro algunas imágenes poderosas que tuve. Por ejemplo, cuando ella descubre la oscuridad. También estuve enferma, pero no de esa manera. El punto de arranque es una mujer de 80 años que recupera la visión de una niña, ese punto de vista es primordial en la obra.
    -Ya la frase inicial marca el tono: “Nací cuando mis padres ya no se querían”.
    -Es jodida esa frase, ¿verdad? Ahí ya lo puedes ver todo. Incluso la guerra que vendrá después es un mero telón de fondo. Yo he vivido una separación muy dura de mi primer marido, con todo mi entorno de seres queridos diciéndome que no lo hiciera, porque estaba muy mal visto.

  5. maty says:

    lavozdebarcelona.com La escritora barcelonesa Ana María Matute gana el Premio Cervantes 2010

    La escritora barcelonesa Ana María Matute (85 años) ha sido galardonada, este miércoles, con el Premio Cervantes de 2010, con una dotación de 125.000 euros. El premio es el más importante de las letras españolas y pretende reconocer la taryectoria literaria y cultural de los premiados.
    Matute es académica de la Real Academia Española desde 1996, ingresando el 18 de enero de 1998, ocupando el asiento K anteriormente ocupado por Carmen Conde, siendo así la tercera mujer en ingresar en 300 años en la RAE.
    Además, Matute es miembro honorario de la Hispanic Society of America y de la American Association of Teachers of Spanish and Portuguese, tiene la Medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid (2005) y es Doctor Honoris Causa por la Universidad de León…

  6. maty says:

    Una temporada Victoria secreta de Ana María Matute

    A ella le hubiese emocionado mucho, tanto como a mí, el mejor análisis que existe sobre su obra. El que hizo ella misma, con motivo de su ingreso en la Real Academia, el 18 de enero de 1998, y termina así:

    Porque todos y cada uno de nosotros llevamos dentro una palabra, una palabra extraordinaria que todavía no hemos logrado pronunciar. Escribir es para mí la persecución de esa palabra mágica, de la palabra que nos ayude a alcanzar la plenitud; ella es la cifra de mi anhelo: que esa palabra pueda llegar a alguien que la reciba como recibiría el viento un velero en calma sorda y desolada, una palabra que acaso le conduzca hacia la playa, una playa que a veces puede llamarse infancia desaparecida, que puede llamarse vida, o futuro, o recuerdo. Que puede llamarse “tu” o “yo”…

"Age quod agis et bene agis" - Hagas lo que hagas, hazlo bien

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